Reflexología podal infantil. *Método Ángeles Hinojosa.
Centro de formación.    ../00862227-78DE-4BEA-AF0E-C5D1B9EEE4AC/Principal.html../00862227-78DE-4BEA-AF0E-C5D1B9EEE4AC/Principal.htmlshapeimage_1_link_0shapeimage_1_link_1
 
 
 
    Un mensaje para mamá

Querida mamá:

    Sé lo importante que es para ti mi venida al mundo. Se la ilusión que pones en ello. Se que buscas orientación esperando que las cosas salgan de una forma correcta. Por ello, y como soy parte importante en este proceso, me quiero comunicar contigo para que sepas lo que siento. Soy consciente de tus dudas, tus temores y tus inquietudes. Los conozco por que yo también los comparto.

    Para mi no es fácil tomar la decisión de venir, pero necesito hacerlo. Quiero conocer este planeta para poder continuar mi evolución. Quiero ver el sol, el mar, las flores y respirar su maravilloso aire. Quiero conocerte a ti, mamá, a papá, a mis abuelos, y al resto de los seres que lo habitan.

    Mamá, quiero compartir contigo algunas cosas que son importantes que sepas. Lo primero es que tomes consciencia que desde el momento en el que yo soy concebido, ya estoy percibiendo todo lo que tu sientes: Se si me deseas o no, si mi próxima llegada te produce dolor o preocupación por las circunstancias concretas que te rodean...

    A partir de los cuatro meses de gestación, además, también mis oídos están listos, por lo que puedo recibir y aprender todos los mensajes que estéis dispuestos a compartir conmigo. Estos quedarán grabados para siempre en mi mente y en mi corazón.

La hora del nacimiento:

    Mamá, nacer contigo es muy importante para mi. Espero que tengas en cuenta unos cuantos detalles que son de vital importancia.

    El primero es que les pidas que respeten el momento y el ritmo en el que yo considere oportuno nacer.

    Lo segundo sería pediros que intervengáis lo menos posible en el proceso, pues a no ser que a última hora se presente un miedo infranqueable por tu parte o por la mía, tu y yo sabremos cómo hacer las cosas.

    Tercero, confianza. Pídeles que después de salir me dejen encima de tu pecho el máximo tiempo posible. Por lo menos el suficiente para que el cordón que nos une deje de latir, y puedan cortarlo cuando yo tome aire de una forma tranquila y armoniosa. De lo contrario me producirá un gran dolor físico.

    Cuarto, también sería maravilloso que me permitieran chupar tu pecho en ese momento, pues esa sensación perdurará en nosotros para el resto de nuestras vidas.
 
    Mamá, si tienes temores ante mi venida, compártemelos. Háblame mucho, ya que tu voz es como un bálsamo para mi. Cuando me tengas en tus brazos por primera vez mírame a los ojos y dime lo mucho que me quieres. Yo te estaré diciendo lo mismo, y sobre todo acaríciame, tócame mucho mamá, es vital para los dos.

    Ah! Mamá, si necesitas más orientación te diré que hay un grupo de personas repartidos por todo el planeta interesadas en que el nacimiento sea cada vez más fácil para nosotros. El único interés que tienen es facilitarnos el proceso. Búscalas. Ellas te ayudará. Y no te olvides que el médico que nos atiende es un ser maravilloso y muy especial para nosotros. El Universo nos ha reunido a los tres y al resto del equipo para vivir juntos estos momentos. Ellos te apoyarán en todo lo que necesites.

    Tengo muchas más cosas para compartir contigo. Te las diré cuando salga. Mientras tanto permanece atenta a mis mensajes.

    Gracias mamá por servirme de canal para venir a este planeta maravilloso.

    Tengo ganas de abrazarte.

    Tu bebé

    
                                                                                    
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